SSDI es principalmente un seguro basado en el historial laboral cubierto. SSI es un programa sujeto a recursos para personas con ingresos y recursos limitados que tienen una discapacidad, ceguera o 65 años o más. Pueden evaluarte para ambos y, en algunos casos, concederte los dos.
SSDI
SSDI suele exigir una discapacidad que cumpla los criterios y suficientes créditos de trabajo recientes cubiertos por el Seguro Social. La cuantía depende del registro de ingresos, no de la necesidad económica.
SSI
SSI considera ingresos y recursos y no exige el mismo historial asegurado. Adultos y menores pueden cumplir reglas médicas diferentes; una persona de 65 años o más podría cumplir los requisitos sin discapacidad si satisface las demás reglas.
Qué comparten
Para solicitudes de adultos por discapacidad, ambos programas utilizan la evaluación de discapacidad del Seguro Social. Los requisitos no médicos, pagos, relación con cobertura médica y fechas efectivas son distintos.
Acción recomendada
No elijas solo por el nombre. Utiliza el proceso de la SSA y declara correctamente trabajo, ingresos, recursos, hogar e información médica para que determine qué programa o combinación corresponde.